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miércoles, 25 de mayo de 2011

Reflexión Bloque IV

En este bloque se ha tratado la literatura folclórica. Así como sabía qué literatura era, he aprendido otras tantas cosas. He conocido nombres de adaptadores de cuentos folclóricos, sus clasificaciones y algún que otro cuento que desconocía. Además, hemos aprendido las pautas para poder adaptar nosotros mismos un cuento folclórico a nuestros alumnos y que con el tiempo iremos perfeccionando.
Debido a diferentes adaptaciones, hemos podido conocer varias adaptaciones de un mismo cuento y posteriorme adaptaciones llevadas al cine.
Finalmente, espero poder llevar este campo al aula ya que sería una muy buena herramienta y así motivar a los niños a introducirse en el mundo de la literatura. Además, este apartado de la literatura es mucho más amplio que la literatura de autor y se puede manejar a moldar a los niños más fácilmente.

Toda clase de pieles.

Hace muchos años vivían en un reino muy lejano un rey, una reina y su amada hija. Los tres vivían juntos en un castillo, y padre e hija disfrutaban todos los días jugando y riendo.
A medida que pasaban los años, la niña iba convirtiéndose en una joven muy guapa de cabellos rubios y cada día iba superando la belleza de su propia madre. Esta estaba muy orgullosa de ella y deseaba que se casara con alguien que realmente amaba, pero no pudo llegar a verlo. Cuando la joven iba a cumplir los quince años, su madre cayó enferma. Al entrar a sus aposentos y acercarse al lecho, su madre le dio su anillo de bodas y dos pendientes de plata. Además, la dijo que se casara con alguien que la hiciera realmente feliz, y a los pocos días murió.
El reino desolado lloró su marcha y las semanas fueron pasando hasta que quedó un año para que la joven de cabellos dorados cumpliera la mayoría de edad. Su padre, preocupado por el trono, la avisó de que tendría que encontrarle un marido adecuado para que le sucediera, y que el día de su cumpleaños haría una fiesta que duraría dos días para poder conocer a algún príncipe. La joven asustada por lo que su padre pudiera hacer estuvo pensando largamente cómo podría hacer que su padre recapacitara el que ella no quería casarse con alguien que no amaba. Durante varios días pensó hasta que se le ocurrió una idea.
Una mañana al desayunar le dijo que necesitaba un vestido para poder entrar en su fiesta, pero no un vestido común, sino que le pidió que fuera de la seda más bella y suave de las profundidades de la India. Su padre, algo desconcertado aceptó. Durante varios meses la joven no supo nada de dicha petición, hasta que un día su padre apareció con una caja enorme donde guardaba el vestido. No era ni más ni menos que la seda más bella que podía existir. La joven, preocupada, aceptó el bello regalo sin cambiar la idea de su padre, y siguió pensando esa misma noche. A los dos días se le volvió a ocurrir otra idea, le pediría otro vestido a su padre, pero esta vez sería tan dorado como el sol, y lo mismo ocurrió que la anterior vez: después de varios meses la entregó el vestido.
La joven ya no sabía qué más hacer para cambiar de idea a su padre así que, en contra de su voluntad decidió huir de su casa el día anterior a su cumpleaños. Únicamente cogió una maleta donde guardó los dos vestidos y el anillo y los pendientes de plata que tenía de su madre. Además se puso un abrigo hecho con trozos de las mejores pieles del reino, y una vez preparada huyó al bosque.
Estuvo andando y andando durante varios días y alimentándose de los frutos que encontraba. Ya no sabía qué día era ni tampoco si se había alejado demasiado del reino de su padre, pero aun así sólo paró para dormir y descansar.
Una mañana, mientras recogía frutos del suelo escuchó unos perros y unos cazadores muy próximos a donde ella estaba. Muerta de miedo, se escondió entre las raíces de los árboles que sobresalían de la tierra esperando a que se alejaran. Sintió que un perro la olfateaba y finalmente los cazadores la encontraron. La dijeron de llevarla a palacio para que se aseara y la llevaran a su casa. Ella, asustada por volver a su casa, dijo que no recordaba donde vivía, pero igualmente y tras la insistencia de los cazadores aceptó la propuesta.
Una vez en el castillo ajeno, se aseó y se presentó frente a la ama de llaves. La dijo que no sabía de dónde procedía y tampoco cuál era su nombre, y el ama de llaves la aceptó y la encargó la limpieza de los cuartos ya que era una tarea sencilla.
Pasaron los días y las semanas, y la joven no conocía aún quien vivía en aquel castillo. Tampoco dijo su nombre  real y es por ello por lo que la llamaron Toda clase de pieles. Una mañana, mientras hacía su trabajo se asomó por la ventana y descubrió al príncipe que vivía ahí. Un joven apuesto, alto y guapo. Toda clase de pieles se asomaba todos los días a la misma hora para poder ver al príncipe que le robó el corazón, pero que nunca podría casarse con él.
Así volvieron a pasar los días hasta que Toda clase de pieles se enteró de que habría una gran fiesta que duraría dos días en el castillo para que el príncipe buscara una prometida con la que casarse. Una mañana mientras la joven arreglaba los aposentos del príncipe, decidió dejar encima de la almohada uno de los pendientes de plata que su madre le regaló antes de morir. Al día siguiente hizo lo mismo con el otro pendiente y, al tercer día, cuando dejó el anillo de bodas, el príncipe entró sorprendiéndola. Ella, asustada, agachó la cabeza con las manos detrás, y él preguntó por el anillo. La joven dijo no saber nada y el príncipe la dejó ir.
La mañana del primer día de la fiesta, Toda clase de pieles pidió e insistió a su superiora para poder ver cómo era la fiesta y esta, al ver su insistencia, le permitió que fuera pero sin que nadie la reconociera. La joven entusiasmada fue a sus aposentos, se quitó las ropas así como la tela de su cabello, se lavó y se puso el vestido de la mejor seda del mundo. Además, se soltó el pelo y se lo peinó hasta que quedó como la princesa que era.
Bajó hasta los salones y entró sola observando todo lo que tenía a su alrededor. El príncipe nada más ver sus cabellos dorados se fijó en ella cautivado. Dejando de lado los invitados que saludaba, fue directamente hacia ella y la preguntó por su nombre así como de donde venía. Ella, dando intriga a la presentación, apenas contestó con respuestas generales. El príncipe, incapaz de soltarla, bailó con ella el resto de la fiesta. Pero cuando ya iba a terminar el gran festejo, huyó dejando al príncipe anonadado sin saber que hacer
Toda clase de pieles subió a sus aposentos sin ser vista y volvió a ser aquella sirvienta sin nombre. Al día siguiente, después de hacer sus tareas y volver a insistir a su superior, subió a su alcoba, se lavó, se peinó dejando su gran cabellera suelta y se puso el vestido dorado como el sol. Al igual que pasó con el día anterior, el príncipe nada más verla no la dejó ir. Sin darse cuenta Toda clase de pieles, el príncipe le colocó un anillo en el dedo anular de su mano y la dejó marchar cuando volvió a huir. La joven hizo la misma rutina que la noche anterior y al día siguiente volvió a limpiar los aposentos del príncipe.
Antes de que pudiera terminar, el príncipe entró y no la dejó ir. Antes de que ella escondiera la mano, él vislumbró el anillo en su dedo y se lo comunicó. Ella no se había fijado y quedó muy sorprendida. Al final le dijo toda la verdad: de dónde venía, por qué huyó y que era ella la que le dejó los pendientes y el anillo de su madre. El príncipe la dijo que no importaba de dónde venía ni quien era, sólo le importaba que era ella la mujer con quien se iba a casar.

martes, 24 de mayo de 2011

Adaptaciones de los maestros.

Como en los textos de autor, los cuentos deben ser adecuados al niño.
En el caso de los folclóricos hay muchas adaptaciones en el mercado, pero para que el cuento sea más personalizado es preferible que el maestro adapte las historias según los niños. Hay que tener en cuenta que para adaptar un cuento, no hay que buscar las adaptaciones ya realizadas por cualquier persona, sino que es preferible que estas adaptaciones las hayan hecho personas con buen nombre, reconocidas por ello.
No hay que buscar en páginas web o libros que estén destinados a niños, y hay que fijarse en si son traducciones o adaptaciones hechas por españoles.
A la hora de hacer una adaptación, hay que tener un esqueleto en común con la versión en la que se trabaja.
En un primer momento, el protagonista vive dentro de su núcleo familiar protegido. Entonces ocurre un hecho que corta la tranquilidad y hace que el personaje deba salir de su núcleo. En los cuentos, este paso refleja el comienzo de la salida de la infancia y la entrada de la adultez, además destaca por las pruebas y los miedos que el personaje deberá afrontar. Este paso se le denomina viaje iniciático.
Posteriormente, cuando ya ha superado dichos miedos y pruebas, se representa la creación de un nuevo núcleo familiar. Normalmente es así como terminan los cuentos: llegando finalmente a la adultez creando así su propia familia. En el caso de los personajes que no superan estas pruebas mueren. Además, destacan personajes más secundarios que ayudan al protagonista a que realice las pruebas.
En el momento de pensar una adaptación, hay que tener bien claro los aspectos fundamentales que deben mantenerse: es muy importante, como bien se ha dicho previamente, el viaje iniciático, ya que es el modo como el personaje madura. Los personajes y protagonistas pueden ser modificados, pero no el rol que representa cada uno, es decir, el “malo” debe ser malo y el “bueno” bueno. Tampoco hay que modificar o suprimir el motivo del cuento, ni los símbolos que se encuentran en el cuento ya que éstos como bien dice su nombre tienen una alegoría. así por ejemplo, en Blancanieves su muerte simboliza el cambio ya que cuando resucita se produce la madurez.

domingo, 22 de mayo de 2011

El folclore en España.

Es bueno conocer todo aquello externo, pero ahora toca hablar de España. Al contrario que lo anterior contado, no destacamos de una manera muy señalada, pero sí que es preferible nombrar algunas personas.
Por un lado hay que destacar a Cecilia Bohl de Fuber, aunque es más conocida con el pseudónimo de Fernán Caballero. Su vida destaca por continuos viajes a Alemania y casamientos que terminaban quedando viuda. No destacó de gran manera por sus obras y lo mismo ocurrió hablando del folclore. Recogió poemas, cuentos y oraciones y más que modificaciones, se encargó de una labor estética.
Por otro lado, hablamos del Padre Coloma. Mantuvo una buena amistad con Bohl cuando esta ya era anciana, y destacó por escribir en varios periódicos. Fue muy conocido por formar parte de la Compañía de Jesús, así como de la Real Academia de la Lengua Española en sus últimos años de vida. Pensaba que los cuentos eran una forma de educar de tal manera que recogió algunos cuentos folclóricos para enseñar y moralizar a los niños, aunque su moralización era más religiosa.
Como detalle, el Padre Coloma fue quien inventó al Ratoncito Pérez al pedirle el Palacio que inventara una historia para cuando se le cayera por aquel entonces al futuro rey Alfonso XIII su primer diente.

Siglo XIX, Andersen.

Fuera de Alemania, cabe destacar en Dinamarca a Hans Christian Andersen quien vivió en la segunda mitad del siglo XIX.
En el norte el nacionalismo no fue tan destacado como ocurrió en Alemania, pero sí tuvo éxito el Realismo. Ejemplos de este movimiento se pueden ver en Inglaterra con Charles Dickens, Oliver Twist.
Volviendo  a Andersen, la mitad de sus obras es de autor, como “La pequeña vendedora de fósforo” (La Cerillera, también conocido). En cambio, la otra mitad son adaptaciones muy personales de textos folclóricos, como por ejemplo “La reina de las nieves”. Un cuento que se confunde mucho es el famoso “Patito feo”: al ser un cuento tan conocido mundialmente se puede creer que es una adaptación, pero realmente es una obra suya.

sábado, 21 de mayo de 2011

Siglo XIX, Grimm.

Una vez hablado la literatura folclórica en el siglo XVIII, pasamos al siglo XIX. En este siglo hubo un movimiento cultural, político e ideológico que cambió la forma de ver el mundo: el Romanticismo. Este movimiento afectó a muchos aspectos, pero una de las vertientes más importantes y con más influenciados fue la política –aparición de los liberalistas y revolucionarios-.
Al hablar del siglo XIX no se nos puede pasar por alto a los hermanos Grimm -Jacob y Wilhelm –, alemanes que vivieron fuertemente el Romanticismo. Eran unos personajes muy importantes destacados de la filología germánica. El nacionalismo que surgió destaca por el intento de resaltar y proteger el alemán, de ahí que realizaron el diccionario alemán. En un determinado momento, un editor cuyo nombre es irrelevante, les propuso que hicieran una antología de cuentos folclóricos alemanes con intenciones conservacionistas ya que se trataban de una parte de la cultura alemana. El editor vio así una muy buena oportunidad. En un principio los hermanos recapacitaron, pero por alguna desconocida razón aceptaron.
Estuvieron recogiendo historias de todos lados y adquirieron gran cantidad de cuentos como para recopilarlos en un libro. Éste, cuyos cuentos fueron adaptados según ellos creyeron conveniente,  se publicó con el nombre de “Cuentos de niños y del hogar”. Estos cuentos no están adaptados, sino que son tal cuales los recopilaron.
Sus ventas fueron muy altas entre jóvenes que sabían leer y profesores para las lecturas en las aulas hasta que se acabó la primera edición, de tal manera que pusieron a la venta la segunda edición (hay que tener en cuenta que en aquella época, las ediciones eran mucho más reducidas que en la actualidad). Debido a sus ventas, se recibió numerosas cartas procedentes de la alta sociedad diciendo que los cuentos no eran muy adecuados para los niños, y se comentó a los Grimm de modificarlos. Éstos se negaron al comienzo, pero finalmente accedieron. Un ejemplo de este cambio lo vemos en Hansel y Gretel: en la primera edición quien les echa de sus casas es su propia madre, pero en la segunda edición en vede ser la madre, es la madrastra. Además se recortan escenas de sexo y violencia, y finalmente sale la tercera edición.
Posteriormente, tras sus análisis – de los cuentos folclóricos- se ven muchas objeciones. Los Grimm publicaron cuentos folclóricos como Caperucita Roja o la Cenicienta como folclore alemán, pero un siglo antes Perrault  ya nombraba a Caperucita Roja en territorio francés. De tal manera los hermanos Grimm tuvieron un error base: pensaron que podrían delimitar un folclore tan complejo y limitado como el alemán. Al pasar los cuentos de boca en boca, su expansión puede traspasar fronteras y no distinguirse entre naciones.
El Alemania, había otras personas interesadas en el folclore como Hoffman, quien hizo una recopilación llamada “Cuentos fantásticos”. El cuento más famoso adoptado por él es Cascanueces.

lunes, 16 de mayo de 2011

El siglo XVIII

Muchos cuentos folclóricos que se hacen llamar españoles no son exclusivos de los territorios españoles, sino que existen muchas variantes por toda Europa debido a su promulgación.
Charles Perrault –biografía escrita anteriormente- no es escritor, sino adaptador. Esto quiere decir que los cuentos puestos a su nombre son recopilaciones de la literatura folclórica de la Francia del siglo XVIII, aunque eso sí con alguna modificación personal que él veía adecuada.
Madame Leprince
Al igual pasa con innumerables personas, como el caso de Madame Leprince, conocida por difundir su adaptación de La Bella y la Bestia, la cual posteriormente Disney se apoyó en ella para hacer su propia adaptación.
Fuera de Francia, concretamente en Inglaterra, destaca el nombre de John Newberry (1713-1767) quién fue pionera del mercado específico de libros para niños generando una producción elevada de cifras. El buhonero vendía sus obras de pueblo en pueblo hasta que se asentó en una librería llamada Juvenile Library. Además publicó libros muy asequibles entre los que destaca las adaptaciones de cuentos folclores.
Tomás de Iriarte
En España, como en infinidad de veces ha ocurrido a lo largo de la historia, iba más retrasada en este aspecto. Destaca el nombre de Iriarte (1750-1791) ya que, aparte de formar parte del Consejo de Estado, destaca por ser un fabulista que escribía burlándose de los malos poetas, ya que él era uno de ellos- supongo que bueno si juzga a los malos-. También hay que nombrar a Samaniego (1745-1801), otro fabulista aunque este era moral. Como dato curioso ambos fabulistas fueron buenos amigos y este último sufrió encontronazos con la Inquisición debido a que parte de su obra era considerada anticlerical.
Independientemente de ambos hombres, la Iglesia tenía gran poder y repartía unos folios que trataban sobre historias de mártires y de santos que no sólo servían para leer- además de para el objetivo principal- sino que también para aquellos niños que aún no sabían, habían viñetas y explicaciones.

Sara C. Bryant.

Otra persona que también clasificó los cuentos fue Sara C. Bryant quien se autodenominó cuentacuentos, y autora del primer libro que indicaba cómo contar cuentos.
Bryant hizo una clasificiación, pero a diferencia de Propp y Rodani, dependiendo de las edades y así los cuentos son más personales y adaptados a las edades.
-  De 3 a 5 años.
  • historias rimadas
  • historias con fragmentos versificadas.
  • historias de animales personificados
  • cuentos burlescos.
  • cuentos de hadas
-  De 5 a 7 años.
  •  folklore (leyendas locales)
  •  cuentos de hadas y cuentos burlescos.
  •  fábulas.
  •  leyendas
  •  narraciones de historia natural
-  Para mayores.
  • folklore.
  • fábulas
  • mitos y alegorías
  • parábolas de la naturaleza
  • narraciones históricas
  • historias reales
  • narraciones humorísticas

Como bien dice ella, esta clasificación es orientativa y para que dé resultado hay que conocer a los niños.

Giani Rodani.

Italia, 1920-1980
Rodani también hizo una clasificación de cuentos. Su objetivo principal es separar los cuentos en temas para tratarlos con los niños dependiendo de las necesidades.
Los cuentos los divide en tres bloques:
-         Cuentos de animales, al igual que a Propp. Los personajes pueden ser animales salvajes, domésticos, con relaciones con humanos… La característica es que haya animales.
-         Cuentos mágicos, lo que es para Propp cuentos de hadas, aunque Rodani añade a este bloque los cuentos mitológicos.
-         Cuentos de bromas y anécdotas, es decir, cuentos tontos, chistes… La diferencia en este caso con Propp es únicamente cultural y, por consiguiente la literatura no es siempre la misma.
Muchos de los cuentos de fórmula de Propp entrarían para Rodani en los cuentos de bromas y anécdotas.

Vladimir Propp.

Vladimir Propp (Rusia, 1895-1970) es el primer crítico en analizar los cuentos folclóricos rusos haciendo una tesis sobre las estructuras, macroestructuras y subestructuras (espacio, tiempo, personajes…) que sustentaban los cuentos.
Estuvo recogiendo cuentos y consiguió tantos que no pudo trabajar con ellos, y para poder trabajar adecuadamente los dividió en cuatro categorías:
-         Mitos. Historias de origen religioso cuyas religiones han desaparecido, como la griega, romana, eslava…La mitología también era utilizada para explicar fenómenos naturales, sociales o psicológicos utilizando dioses y héroes.
-         Cuentos de animales. Cualquier cuento que únicamente los personajes son animales, como por ejemplo, los siete cabritillos. La crítica posterior añadió dos subgéneros.
o   Cuentos de animales propiamente dichos. Los animales representan a personas, es decir, personajes animistas. No tienen moraleja, pero sí enseñanzas.
o   Las fábulas. Los animales representan vicios y virtudes –arquetipos- de las personas, por ejemplo la razón o la astucia. Estos sí que tienen moraleja.
-         Cuentos de fórmula. Aquello que o bien todo o parte del cuento hay que aprendérselas de memoria. Por ejemplo los cuentos mínimos –toda la fórmula- o La Ratita Presumida.
-         Cuentos de hadas. Cualquier personaje del mundo mágico, como Caperucita Roja en el cual el lobo habla.
Hay que destacar que aunque Propp hizo la tesis en relación con los cuentos rusos, la selección se puede hacer con cualquier cuento del mundo.

Géneros literarios en el folclore.

Al igual que en los textos de autor, los textos folclóricos tienen tres géneros literarios:

EL TEATRO
El teatro, al igual que los textos de autor, consta de dos partes. Por un lado el texto dramático, y por otro lado las representaciones. El primero de ellos no existe ya que son exclusivamente orales, pasan de boca en boca, por lo que no había un guión fijo. Al ser textos orales es muy difícil esto, de tal manera que los actores lo representan como ellos quieren.
A estos textos están muy ligados los temas de la religión-principalmente en España-, además de estas representaciones erótico-festivas.
Las personas que representaban este teatro era gente con un cierto nivel cultural que iba por los pueblos haciendo representaciones, bailes, canciones.
Hay otra forma de teatro que lo llevan a cabo los cómicos de la lengua que se hizo hasta la postguerra. Se hacían representaciones teatrales con argumentos o canciones.
Además, había también una parte para los más pequeños llamado “Los títeres de Cachiporra”, son marionetas que se representaban con la mano, con el mismo argumento, normalmente.

LA POESÍA
En esta época, el pueblo no recitaba poesía, aunque en algún caso sí podría hablarse en la clase alta. La poesía folclórica se relaciona con la música y el juego. La primera de ellas su tema podía ser amoroso, festivo, temas de trabajo…Mientras que las segundas trata más sobre piques entre niños, o canciones de juegos.
También, al igual que el teatro, había manifestaciones religiosas o bien cantadas o recitadas. Además fuera de la Iglesia, el pueblo creaba. Existen no sólo oraciones para adultos, sino que también para niños, como “Cuatro esquinitas”. Casi todas las nanas son originarias paganas. Así por ejemplo “Cuatro esquinitas tiene mi cama” es de origen pagano aunque modificado por la Iglesia.
Hay que distinguir entre la poesía folclórica y la poesía popular a pesar de que esta última es muy famosa, pero la diferencia es que esta sí que tiene autor.
Pedro Cerrillo es un profesor que defiende que los profesores deben conocer y así no perder estas canciones en el olvido. Para ello hace una clasificación temática:
-         Rimas de ingenio. No tienen música, sino que tienen melodías de dos o tres notas que van repitiéndose. Además hay roteos, disparates, burlas, adivinanzas…
-         Juegos y rimas de movimiento y acción. Están acompañadas de movimiento como nanas, movilidad-inmovilidad, andar, saltar…
-         Danzas de corros como planas, pasillo, mimos, imitaciones…

Prosa folclórica
La prosa folclórica son cuentos y no textos infantiles. Los textos no han interesado ya que no se denominaba literatura de calidad, que eran del pueblo.
La literatura llegó tarde (alrededor de los 90) y eso es debido a que cuando en los años 70 se incluyó en la ley la escuela preescolar, las maestras querían que los niños se interesaran por la literatura contándoles cuentos folclóricos. Estos se caracterizaban por:
-         Se pueden adaptar.
-         Los personajes son planos y sencillos.
-         Existencia de dos factorías de cine infantil muy importantes: Hanna y Barbera y Disney.

Disney se interesó por los cuentos folclóricos y comenzó con algunos cortometrajes, como “Los tres cerditos”, aunque en 1945 apareció su primer largometraje llamado “Blancanieves”. Este largometraje era una adaptación de los hermanos Grimm, su tiempo era corto –alrededor de una hora-.
Aunque Disney destaca por llevar al cine adaptaciones de cuentos folclóricos, hay que destacar que tiene más adaptaciones de textos de autor que de folclore, como “Alicia en el país de las maravillas” o “El libro de la selva”.