lunes, 16 de mayo de 2011

El siglo XVIII

Muchos cuentos folclóricos que se hacen llamar españoles no son exclusivos de los territorios españoles, sino que existen muchas variantes por toda Europa debido a su promulgación.
Charles Perrault –biografía escrita anteriormente- no es escritor, sino adaptador. Esto quiere decir que los cuentos puestos a su nombre son recopilaciones de la literatura folclórica de la Francia del siglo XVIII, aunque eso sí con alguna modificación personal que él veía adecuada.
Madame Leprince
Al igual pasa con innumerables personas, como el caso de Madame Leprince, conocida por difundir su adaptación de La Bella y la Bestia, la cual posteriormente Disney se apoyó en ella para hacer su propia adaptación.
Fuera de Francia, concretamente en Inglaterra, destaca el nombre de John Newberry (1713-1767) quién fue pionera del mercado específico de libros para niños generando una producción elevada de cifras. El buhonero vendía sus obras de pueblo en pueblo hasta que se asentó en una librería llamada Juvenile Library. Además publicó libros muy asequibles entre los que destaca las adaptaciones de cuentos folclores.
Tomás de Iriarte
En España, como en infinidad de veces ha ocurrido a lo largo de la historia, iba más retrasada en este aspecto. Destaca el nombre de Iriarte (1750-1791) ya que, aparte de formar parte del Consejo de Estado, destaca por ser un fabulista que escribía burlándose de los malos poetas, ya que él era uno de ellos- supongo que bueno si juzga a los malos-. También hay que nombrar a Samaniego (1745-1801), otro fabulista aunque este era moral. Como dato curioso ambos fabulistas fueron buenos amigos y este último sufrió encontronazos con la Inquisición debido a que parte de su obra era considerada anticlerical.
Independientemente de ambos hombres, la Iglesia tenía gran poder y repartía unos folios que trataban sobre historias de mártires y de santos que no sólo servían para leer- además de para el objetivo principal- sino que también para aquellos niños que aún no sabían, habían viñetas y explicaciones.

1 comentario:

  1. Te digo lo mismo que en la entrada sobre Perrault. Está bien que completes cosas, pero lo importante es lo que se comentó en clase. No me importa quién fuera secretario de quién sino para qué y para quién escribían, qué supusieron en la historia de la literatura infantil y si sus textos deben usarse o no actualmente.

    La iglesia ¿repartía folios?

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